Estoy seguro de que dentro de la práctica del ejercicio físico todos conocemos la importancia de las bandas elásticas, y estoy seguro de que lo primero que nos viene a la mente es su versatilidad para la realización de incontables tipos de ejercicios, así como la facilidad para su transporte, lo que las convierte en unas buenísimas compañeras de viaje cuando nos vamos de vacaciones y no queremos descuidar por completo nuestros entrenamientos.

En términos generales, la banda elástica se trata de una banda de goma que ofrece una resistencia a nuestro cuerpo, ya que para trabajar con ellas debemos estirarlas y para ello es necesaria la acción de los músculos de nuestro cuerpo. Sin embargo, las bandas elásticas son mucho más que eso, ya que también pueden ser de gran ayuda en entrenamientos convencionales con máquinas o peso libre; no solo aumentando la intensidad, sino también cambiando el estímulo que le damos a nuestra musculatura, de lo que hablaremos más detenidamente a continuación.

En cuanto al uso de las bandas elásticas como accesorio en máquinas o peso libre, cabe destacar su doble función:

  1. Concentración extra en la fase excéntrica: Normalmente en la fase excéntrica (o negativa) tendemos a no concentrar y frenar la “caída” o la vuelta a la “posición inicial”. Sin embargo, en esta fase podemos seguir trabajando los músculos, y perder por completo la tensión podría no ser siempre lo más conveniente para ello. En estos casos, el uso de gomas elásticas es bueno, pues la propia goma nos estará obligando a realizar la fase excéntrica mucho más rápido, por lo que tendremos que ejercer resistencia para no llegar a hacernos daño. De este modo, usando la banda, estaremos obligados a frenar durante dicha fase y controlar en todo momento el retorno, haciendo que la tensión sea mayor y la incidencia en los músculos aumente.
  2.  Mayor resistencia general durante el ejercicio: A esta frenada o “descenso controlado” que acabamos de comentar, hay que sumarle la propia resistencia que va a ofrecer la goma. Y es que cuando estiramos una banda elástica, al intentar ésta volver a su estado normal, desempeña una resistencia “negativa” que incrementará la carga de nuestro levantamiento (la cual será mayor cuanto más la estiremos). Nosotros deberemos vencer esta resistencia mediante la fuerza de nuestros músculos. La manera de hacerlo será controlando la vuelta a la posición de inicio, lo que posibilitará el trabajo muscular completo y una mayor efectividad e intensidad del ejercicio.

Las gomas elásticas se pueden utilizar en infinidad de máquinas y ejercicios y siempre representan una buena manera de mejorar la intensidad y calidad de la rutina.

Algunos de los ejemplos más habituales son su uso en press de banca y multipower, o la posibilidad que ofrecen como ayuda, reduciendo las cargas cuando es necesario, en el caso de las dominadas asistidas. Asimismo, también es común emplear estas bandas elásticas en la fase de calentamiento, empleándolas para la realización de estiramientos dinámicos (por ejemplo en powerlifting), así como para la activación de la musculatura (core y lumbar, glúteo, etc.) en momentos previos a nuestros entrenamientos.

¡Estate atento a nuestro siguiente post sobre bandas elásticas para descubrir más información acerca de estos ejemplos y muchos más!

Pablo Orosa Iglesias.

Entrenador Personal y Asesor Deportivo

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