Todos experimentamos situaciones de verdadero estrés y tensión en algún momento; es algo que se está volviendo cada día más frecuente en la vida de muchas personas.

Cuando el estrés se acumula, sufrimos cambios de humor, insomnio, fatiga, dolores de cabeza, y en general, recurrimos al consumo elevado y/o excesivo de café, bebidas energéticas, tabaco y alcohol, que a la larga afectan nuestra salud y bienestar.

¿Cómo afecta el estrés a nuestro cuerpo?

El estrés se define como “tensión provocada por situaciones agobiantes”, lo cual genera cambios en nuestro organismo, sobre todo a nivel hormonal.

En estas situaciones el cortisol es la principal hormona afectada, ésta es  responsable de la variación de peso y de otros síntomas como irritabilidad, insomnio, fatiga, etc.
Ante el aumento del cortisol el cuerpo puede responder de forma muy distinta, provocando incluso aumentos o bajadas de peso considerables.

A continuación os explico por qué puede llegar a ocurrir esto y qué tiene que ver el cortisol en todo esto.

¿Por qué nos hace engordar el estrés?

Por un lado, el exceso de cortisol provoca un aumento de nuestro apetito, el cual tendemos a saciar con alimentos ricos en grasas y azúcares, ya que activan el mecanismo de recompensa de nuestro cerebro.

Además, se ha demostrado una relación directa entre el aumento de dicha hormona y la retención de líquidos, lo que también interfiere en el aumento de peso, aunque no sea en forma de grasa.
Este tipo de situación en más común en casos de estrés agudo.

¿Por qué nos hace perder peso?

“Cuando estoy estresada se me cierra el estómago”, ¿quién no ha oído esto alguna vez?  La principal y más simple causa es la reducción de la ingesta calórica al reducir el apetito y el tiempo que le dedicamos a la comida. Asimismo, el aumento del cortisol puede generar una alteración de la microbiota, interfiriendo en la asimilación de nutrientes y ocasionando una pérdida de peso.

De igual modo, un aumento del estrés se relaciona con el aumento de nuestra actividad física diaria favoreciendo nuestro gasto calórico diario. Este tipo de situación es más común en personas que padecen estrés crónico.

 ¿Cómo puedo combatirlo?

Con solo realizar pequeños cambios en nuestra dieta y estilo de vida podemos reducir los niveles de ansiedad y encontrar alivio, aunque no eliminará el problema por completo. Si te sientes muy agobiado, ansioso y con muchas dificultades, siempre es mejor consultar con un médico/psicólogo.

Rocío Falcón
Coach nutricional

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