Combate el calor con ayuda de los alimentos

Ya hemos entrado en la temporada más calurosa del verano, las temperaturas se disparan y es momento de dar atención especial a nuestra alimentación para combatir el calor.

Las elevadas temperaturas provocan la sudoración del organismo que busca regular la temperatura corporal, pero puede provocar deshidratación, sino se toman los cuidados necesarios.

La dieta puede hacer que disipemos el calor a través del sudor y así conseguir bajar nuestra temperatura corporal.

Existen alimentos entre verduras y frutas específicos que ayudan al organismo a contrarrestar las altas temperaturas de la época.

Qué comer y beber

Como norma general, la principal recomendación es comer alimentos que tengan una gran cantidad de agua, nos ayuden a regular nuestra temperatura corporal y no nos deshidraten y, en este sentido, podemos destacar algunas recomendaciones de alimentos:

  • Sandía.  Su alto contenido en agua (el 80%) y su capacidad refrescante hacen de ella un imprescindible estos días.

  • Rábano. Rico en agua, vitamina C y antioxidantes también nos ayuda a reducir el calor corporal.

  • Guindilla. Su efecto picante se debe a la capsaicina, sustancia que provoca la llamada sudoración facial gustativa, por lo que el cuerpo genera más sudor en la cara del que debería, el cual al evaporarse refresca.

  • Tomates. Por su riqueza en agua, fibra y antioxidantes como el licopeno. Es recomendable para cuando tienes calor en el estómago o sensación de ardor, porque refresca e hidrata.

  • Frutos rojos. Son ricos en antocianinas, un compuesto que tiene un importante efecto anti inflamatorio y que disminuye la presión arterial y facilita la vasodilatación. Todo ello ayuda al cuerpo a bajar su temperatura a través de la circulación: porque se redistribuye el flujo sanguíneo hacia los tejidos externos (piel y órganos del aparato respiratorio), lo cual permite eliminar el exceso de calor.

  • Agua de coco. Contiene potasio, calcio, sodio, magnesio y fósforo que ayudan a mantener nuestro cuerpo equilibrado de electrolitos, lo que significa que es la mejor opción tras realizar algún tipo de actividad física.

  • Bebidas calientes (tés e infusiones).  Aunque parezca contradictorio, la sudoración, es una de las vías clave para modular la temperatura corporal y mantener el equilibrio térmico. Debido al aumento de la carga de calor en el cuerpo por beber una bebida caliente hay un aumento en la producción de sudor, y su evaporación ayuda a que baje la temperatura global del cuerpo.

Qué no comer ni beber

Las comidas y bebidas a evitar son aquellas que aumentan nuestra temperatura corporal o nos deshidratan. Y, a nuestro pesar, muchas están presentes en los menús veraniegos.

Es aconsejable evitar algunas comidas para que la digestión no se resienta; olvidarse cocciones excesivamente grasas, platos demasiado abundantes o calóricos y recetas muy condimentadas. Se deben evitar los fritos, rebozados o guisos ricos en aceites.

Además se aconseja evitar carnes grasas y derivados cárnicos grasos como las hamburguesas, embutidos y escoger porciones de alimentos más magros como pollo, conejo o pescados, ya que así la digestión será más fácil y rápida y no cargue al cuerpo mucho “trabajo” extra.

Por último indicar que las bebidas alcohólicas también se desaconsejan en esta época, ya que el alcohol actúa como un potente diurético que hace que orinemos con más frecuencia, lo que provoca una mayor deshidratación. Es no quiere decir que no podamos tomar unas cervezas con los amigos, pero si tenerlo en cuenta para excederse.

¡Y hasta aquí mis recomendaciones por hoy! Espero que os sirva de ayuda y lo pongáis en práctica durante el verano. Un saludo.

Rocío Falcón

Coach nutricional

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