Todos los seres vivos necesitan agua para sobrevivir, es un nutriente esencial para nuestro organismo.

El agua constituye 50 a 75% del peso corporal. Sin agua, tu cuerpo dejaría de funcionar como es debido, de hecho una persona no puede sobrevivir más de 4-5  días sin beber. ¿Por qué? Porque tu cuerpo necesita agua para poder llevar a cabo muchas de las funciones vitales y porque el agua es necesaria para que cada una de las células de nuestro cuerpo funcione.

Además, la ingesta adecuada de agua tiene muchos beneficios entre los que destacan:

– A nivel renal: previene la formación de cálculos renales así como disminuye la posibilidad de desarrollar  infecciones urinarias;

– En el corazón: Reduce el riesgo de problemas cardiacos disminuyendo el índice de problemas cardiovasculares.

– A nivel osteomuscular:  ayuda a mantener lubricadas las articulaciones y los músculos previniendo de esa manera los calambres y evita la fatiga muscular ,

– En la cavidad bucal: aumenta las sustancias para el control de bacterias en la boca y que se encuentran en la saliva; evitando la gingivitis (inflamación de encías), caries y otras enfermedades de la boca

– A nivel pulmonar:  disminuye las probabilidades de infecciones virales, infecciones bacterianas y la posibilidad en los asmáticos de sufrir un ataque agudo.

– A nivel de piel: mantiene la piel suave e hidratada, el brillo en el pelo y las uñas sanas.

– Finalmente muchos estudios científicos han revelado que la ingesta de agua en cantidades adecuadas reduce un 45% el riesgo de cáncer de colon y cáncer de la vejiga; debido a que la deficiente hidratación concentra mayor cantidad de sustancias tóxicas en esos órganos.

¿Cuánto es suficiente?

Puesto que el agua es tan importante, tal vez te preguntes si estás bebiendo lo suficiente. No hay una cantidad mágica ni fija. La cantidad de agua depende de la edad, la estatura, el estado de salud y el nivel de actividad. También hay que tener en cuenta el clima (la temperatura y la humedad).

Tu cuerpo regula la cantidad de agua en tu cuerpo. Puede retener agua cuando no tienes suficiente o eliminarla cuando tienes demasiada. Si tu orina es de un color amarillo muy claro, estás hidratado. Cuando orinas de un color muy oscuro, es hora de beber agua.

Por lo general podemos indicar que la cantidad de líquido recomendada para los adultos ronda los 2.5 L. Sin embargo en épocas de verano estas cantidades deberían ser mayores alcanzando los 2.5  a 3.5 Lts/día debido a que el agua se elimina en una gran proporción por la sudoración.

Además, hay que tener en cuenta  que las personas con mayores necesidades hídricas, dada su mayor susceptibilidad a la deshidratación son lactantes, niños, embarazadas y ancianos.

Finalmente es necesario considerar que el hacer deporte también incrementa las demandas de agua por ello las personas que realizan actividad física deben considerar en su rutina una adecuada hidratación antes, durante y después de realizar deporte.

Espero que os haya servido de ayuda y que pongáis en práctica el consejo de llevar una botellita de agua siempre con vosotros. Es un pequeño gesto que nos puede ayudar a mantenernos hidratados.

Un saludo y nos vemos pronto.

Rocío Falcón

Coach nutricional

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