Existen fundamentalmente tres tipos de contracciones musculares: concéntricas, excéntricas e isométricas.

La contracción concéntrica ocurre cuando el músculo desarrolla una tensión suficiente para superar una resistencia externa, de tal forma que se acorta para moverla. En la contracción excéntrica el músculo se alarga cuando está en tensión al soportar una carga externa (usando como ejemplo el curl de biceps para explicar estos conceptos , la subida de la mancuerna sería la fase concéntrica del movimiento, o fase positiva; y la bajada, la fase excéntrica o fase negativa). La contracción isométrica es aquella en la cual ejercemos una fuerza sobre un objetivo estático, cuya resistencia no se puede vencer. Por tanto, en la contracción isométrica el músculo no varía su longitud.

Es recomendable incluir todos los tipos de contracciones en nuestros entrenamientos. Así es que numerosos estudios proponen que dentro del volumen total de entrenamiento exista un 75% de trabajo concéntrico, 15% de trabajo excéntrico y 10% de trabajo isométrico. Esquema general muy seguido por multitud entrenadores dentro de la disciplina de la fuerza, con objetivo de lograr superar marcas, puntos de estancamiento en levantamientos, etc.

Pablo Orosa Iglesias

Coach Deportivo

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