En este post hablaremos de los beneficios principales que aporta un entrenamiento en el que se incluyen ejercicios isométricos, y en posts venideros nos centraremos en ejemplos concretos de este tipo de ejercicios, con su forma correcta de ejecución, para que podáis incluirlos en vuestras sesiones de entrenamiento.

¿Cuáles son los beneficios que se obtienen añadiendo ejercicios isométricos a tus entrenamientos?

Los ejercicios isométricos pueden utilizarse para superar momentos de estancamiento y contribuyen a que tus entrenamientos sean más efectivos, gracias a la tensión muscular constante que conllevan.

– Una rutina de ejercicios isométricos la puedes realizar en cualquier sitio, incluso sin necesidad de contar con aparatos determinados que solo haya en un gimnasio o mucho espacio para su ejecución.

– Los ejercicios isométricos son apropiados especialmente en rehabilitación (fundamentalmente en las primeras fases). Las mejoras tras una lesión se incrementan notablemente si se combinan los métodos de entrenamiento dinámico e isométrico, ayudando a compensar la atrofia muscular afectada.

– Ayudan a la corrección y mejora postural. Todos los músculos sirven para producir movimiento, pero algunos funcionan, más bien, como músculos que impiden el movimiento: como los del tronco, cuya función principal es proteger la espina dorsal para evitar que el tronco se doble y gire en exceso. Los “músculos posturales” de la espalda, los cuales realizan contracciones isométricas parciales a lo largo del día, también se beneficiarán de esta forma de entrenamiento.

– Cualquier persona que haya entrenado en un gimnasio levantando peso sabe que es más fácil sentir algunos músculos que otros, cada persona es un mundo. Se ha demostrado que los ejercicios isométricos son una forma efectiva (y apropiada) de mejorar el control a la hora de sentir y conectar con los grupos musculares más débiles (conexión mente-músculo).

– Como ya se avanzó, los ejercicios isométricos son empleados también para ganar fuerza. A pesar de que no es el modo de entrenamiento que nos proporcionará una mayor hipertrofia muscular, si nos ayudarán a fortalecernos: pudiendo trabajar en puntos de estancamiento o áreas concretas donde los músculos se presentan más débiles, o incluso pudiendo emplear cargas superiores a las que emplearías para realizar repeticiones de un cierto ejercicio (empleando siempre un spotter o un power rack), preparando de este modo tanto articulaciones como tendones para futuros levantamientos más pesados.

Es evidente que este tipo de entrenamiento también posee algunas desventajas, siendo peligroso para personas con tensión arterial elevada por su requerimiento cardiovascular, la necesidad de un calentamiento previo para evitar roturas, … por lo que se recomienda utilizar la isometría como complemento en las sesiones de entrenamiento y no como método predominante de entrenamiento sin variar la angulación, pues estaríamos restando funcionalidad a la actividad física. Y ante todo, en caso de que no seamos expertos en la materia, siempre pedir consejo a un experto que nos pueda asesorar en el tema.

Dicho esto, queda claro que la fuerza isométrica tiene utilidad tanto en el ámbito del rendimiento deportivo como en el de la rehabilitación, siempre teniendo en cuenta las características de cada persona y su nivel de entrenamiento.

Pablo Orosa Iglesias

Coach Deportivo

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