Parte 2

El estrés y la ansiedad son dos de los problemas de nuestros tiempos. Se dice que una de cada tres mujeres y uno de cada cinco hombres sufrirán ansiedad en algún momento de su vida.

Por un lado, el estrés es habitual en nuestras vidas. Cada que tenemos cambios en nuestra vida, el cuerpo se manifiesta con estrés, pero ¿Puede el ejercicio ayudarte a manejar el estrés? ¡Por supuesto! Un equipo de neurólogos de la Escuela de Medicina de Stanford, EE. UU., descubrió, a través del estudio de escáneres cerebrales, que los deportistas regulares tienen más materia gris en la corteza prefrontal, que regula el manejo del estrés.

Pero cuando nos sentimos deprimidos, todo puede ser abrumador.  De hecho, cuanto más estresado/a te sientas, más necesitas cuidarte, y un entrenamiento puede ser la medicina más sencilla, económica y feliz. La investigación ha demostrado que el ejercicio está clínicamente probado para estimular la serotonina, su neurotransmisor natural para sentirse bien.

En cuanto a la ansiedad, de acuerdo a este artículo de Cuídate plus el término ansiedad puede referirse a un síntoma, a un rasgo de personalidad o a un trastorno. La ansiedad es un mecanismo adaptativo natural que nos permite ponernos alerta ante sucesos comprometidos.

Hace poco leía un artículo en donde mencionaba a una estudiante de Cardiff Seren Pritchard-Bland, de 21 años, que corrió el Maratón de Londres para la organización benéfica de salud mental Heads Together y me llamaron la atención algunas declaraciones:

«Correr me da espacio para concentrarme en lo que siento cuando mi ansiedad se vuelve realmente grave», «Me dan ataques de pánico, cuando estoy estresado, pero descubro que simplemente salir de casa con mis entrenadores me hace sentir que he logrado algo positivo. Correr es terapéutico: es mucho más saludable que estar solo en casa con los pensamientos dando vueltas en mi cabeza «.

Es por ello que te invito a que encuentres tu entrenamiento para mejorar el estado de ánimo. Si la idea de levantarte de la cama es tan imposible como escalar el Everest, comienza despacio. Si alguna actividad no te gusta puedes probar con otra pues tan solo necesitas unos minutos de ejercicio de baja intensidad, incluso solo caminar, para desencadenar la liberación de endorfinas para aliviar el dolor. Cada estiramiento libera tensión y cada movimiento hace que el oxígeno fluya un poco más rápido.

Celestino Vilar

Coach de VIPFitter

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