Fibras musculares: conoce lo básico

Para entender un entrenamiento mejor debemos entender la base de este.

En este post os planteamos las características básicas a la hora de entrenar ¿Por qué trabajo en este rango de repeticiones? ¿Qué alimentos me vendrían mejor antes de empezar una carrera?  ¿Cómo consigo reducir mi porcentaje de grasa?

Empezaré por lo más simple: La fibra muscular.

Los músculos esqueléticos están formados por varios tipos de células (fibras musculares), que poseen características distintas.

Encontraremos 3 tipos de fibras según el tipo de miosina presente y su velocidad de acortamiento: fibras de tipo I, de contracción lenta, y fibras de tipo II, de contracción rápida, que se dividen en dos subtipos IIA y IIX.

Lentas tipo I Intermedias tipo IIA Rápidas tipo IIX
Diámetro Intermedio Grande Pequeño
Grosor de linea Z Ancho Intermedio Estrecho
Contenido de glucógeno Bajo Intermedio Alto
Resistencia a la fatiga Alta Intermedio Baja
Capilares Muchos Muchos Pocos
Contenido de mioglobina Alto Alto Bajo
Velocidad de contracción Lenta Rápida Rápida
Actividad ATPasa Baja Alta Alta
Sistema energético predominante Aeróbico Combinado Anaeróbico
Motoneurona Pequeña Grande Grande
Descarga Baja Alta Alta

Tabla 1 Principales características diferenciadoras de los distintos tipos metabólicos de fibras musculares

Según la tabla, las fibras de tipo I tienen abundante sarcoplasma, con muchas mitocondrias y mioglobina, lo que las convierte en células orientadas para ejercicios aeróbicos y prolongados.

Por otro lado, las células de tipo II tienen gran número de miofibrillas respecto a su sarcoplasma, son de respuesta rápida y de mayor tensión favoreciendo actividad breves e intensas ya que se agotan pronto.

En función del objetivo del entrenamiento, incidiremos sobre unas más que otras.

En el próximo post os hablaré de la importancia de distinguir este tipo de fibras y el consumo que tienen.

Joel González · Coach Deportivo