No rompas más, mi pobre corazón: 3 claves para fidelizar a tus clientes

Hay numerosos estudios que hablan de que atraer a un nuevo cliente puede ser hasta 4 veces más caro que fidelizar a los que ya tienes. Como entrenador/a o nutricionista debes centrar tus esfuerzos en esto último, y no gastar tanto tiempo y esfuerzo en atraer, constantemente, clientes nuevos. De hecho, ofrecer un mejor servicio a tus clientes atraerá a nuevos.

 

“Cuando te concentras en lo que te falta, pierdes lo que ya tienes. Cuando te concentras en lo que tienes, consigues lo que te falta” Greg McKeown

 

Aquí os dejamos tres claves que marcaran la diferencia con tus clientes:

  1. Se puntual y ten todo listo para empezar la sesión a tiempo
    Intenta llegar un poco antes que tus clientes para tenerlo todo preparado y organizado. No llegues tarde a tus sesiones de entrenamiento, tu tiempo no vale más que el suyo.
  1. Obtén feedback de tus clientes
    Las mejores empresas del mundo están constantemente preguntando a sus clientes. Aprende de ellos, déjate aconsejar y escucha sus propuestas de mejora. Hay veces que los puntos de mejora son pequeñas cosas que ellos valoran mucho.
  1. Mantén un contacto regular con tus clientes
    Es fundamental recordar a tus clientes que estas con ellos durante el proceso. Pregúntales por lo menos una vez a la semana como van las cosas y cuenta con una forma de cuantificar su progreso para motivarlos.

Un entrenador personal no solo exige un esfuerzo económico, sino también físico y esto es algo que debemos tener muy en cuenta, ya que mucha gente no asimila que además de pagar deba hacer lo que le dices.

Por otro lado, en la era de la inmediatez, donde lo queremos todo lo más rápido posible, pedimos el mayor esfuerzo posible a nuestros clientes sin saber cuándo llegaran sus resultados. Debemos educar a nuestros clientes, enseñándoles que un proceso de cambio físico es una carrera de fondo, no un sprint.

Y lo más importante de todo, se amable y empático con tus clientes. Haz de cada sesión su mejor momento del día.

Así, que no rompas más su pobre corazón y ¡ve a conquistarlos!

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